miércoles, 21 de enero de 2009

ESA ENFERMEDAD LLAMADA AMOR

El pasado 18 de enero, el diario El País, publicaba un artículo firmado por Javier Sampedro en el que se venía a decir que el amor es química, que la evolución de un gen en los topillos ha sido clave para estudiar el amor, que las hormonas definen el calendario amatorio: la tetosterona dispara el deseo y la oxitoscina mantiene la fidelidad, todo esto, entre una serie de afirmaciones en las que en resumen, nos viene a presentar al amor como una serie de relaciones químicas que se vienen a desarrollar en nuestro cuerpo.

Probablemente, y digo probablemente, no por poner en duda el artículo, sino por mi propia ignorancia, todo esto debe ser verdad, pero realmente ¿será tan simple?. Me sube una hormona y me enamoro, me baja y me desenamoro. Si produzco o hago que me crezca la tetosterona te deseo y si no, me da cosa verte; si tengo mogollón de oxitoscina, te soy fiel y si no ando de rama en rama. ¿Si soy infiel y me inyecto oxitoscina vuelvo a ser fiel?, ¿a quién?, ¿a la oxitoscina?, ¿a mi pareja actual? (refiriendome por tal a la que tenga en el momento de la inyección), ¿a la que tenía cuando empezó a bajarme la oxitoscina?. Por otra parte, si tengo en abundancia la hormona esa que dice ¿me enamoro mucho o de mucha gente?, ¿depende de si tengo oxitoscina? y ¿si no tengo la hormona es que solo me enamoro una vez o varias pero poco?. El problema mayor es si ya mezclo las tres cosas, que digo yo que las tendremos, pero si tengo mucha hormona, mucha tetosterona y mucha oxitoscina puede ser la leche, posiblemente no haya quien te sujete, eso si enamorao, con ganas y fiel. No quiero ni pensar, si tengo mogollón de las dos primeras, ando escaso de la última y soy mas bien poco resulton.

Seguramente todo esto debe ser verdad y a pesar de haberlo vivido no nos hemos enterado, fijate que podríamos haber solucionado la mayoría de las cosas con habernos inyectado un poco de cada cosa según el momento, que ahora estoy bien solo, bajo el nivel de no se que, que quiero compañía, pues lo subo, que quiero sexo, dosis correspondiente, que no, antidosis, etc. El problema es que todo esto, por muy demostrado que este, creo que no puede demostrar lo que se siente la primera vez que alguien, a quien quieres, te acaricia una mano, te da un primer beso; no explica esa mirada que te hace sentirte alguien especial, ni los sentimientos que vivimos en esos momentos, ni la muerte interior que supone una ruptura, ni la resurrección de un nuevo amor. Estoy convencido de que todo tiene una explicación cientifica pero yo me quedo con la explicación que dan unos ojos que miran a alguien que quiere.





martes, 13 de enero de 2009

RUIDO RUIDO RUIDO

Dice Joan Manuel Serrat que "muchas veces, los gritos, no te dejan oir los susurros". Hoy los silencios no quieren oir los gritos.

Hoy pretendía hablar de ruidos, cotidianos, molestos, impertinentes, etc., pero solo me apetece del ruido tan horrible que está provocando el silencio de casi todos.

Alguien esta tirando una piedra y, a todo el país al que pertenece, le están bombardeando con bombas racimo, están masacrando a un pueblo. Nunca, absolutamente nunca, es justificable el asesinato de nadie (no, ni tan siquiera en ese caso que estas pensando), pero mucho menos si se trata de algo tan desproporcionado como lo que está pasando en Gaza.

¿Cómo justificarán los que están mandando hacer este genocidio, lo que están haciendo?

¿Podrán dormir esta noche?

¿Qué pensaran cada vez que vean a un niño muerto, una mujer amputada, un hombre que ha perdido a su amigo, hijo, padre, madre, novia, amante, o simplemente al vecino con el que hablaba y le hacía compañía?

¿Qué dirán?, un día uno me tiro una piedra.

Pero lo peor de todo es ¿cómo coño vamos a justificar el ruido de nuestro silencio?.

Hoy quería hablar de otra cosa pero solo me sale rabia, dolor e impotencia.

YA ESTÁ BIEN.